Un fallo reciente de la Junta de Apelaciones de Inmigración limita una de las vías que algunos beneficiarios de DACA utilizaban para obtener la residencia permanente y, eventualmente, la ciudadanía estadounidense.
La decisión afecta especialmente a quienes viajaban fuera de Estados Unidos bajo el permiso conocido como Advance Parole. Durante años, este permiso permitió a algunos beneficiarios de DACA salir del país por motivos de trabajo, estudios o razones humanitarias y regresar legalmente, lo que en ciertos casos les permitía solicitar la residencia permanente a pesar de haber ingresado anteriormente al país sin autorización.
Esto era particularmente importante para los beneficiarios de DACA que estaban casados con ciudadanos estadounidenses o que contaban con otra vía para solicitar la residencia. Al regresar a Estados Unidos con Advance Parole, algunos podían iniciar el proceso para obtener la residencia permanente sin tener que salir nuevamente del país y enfrentar las prohibiciones de reingreso relacionadas con su presencia previa sin autorización.
El nuevo fallo elimina esa protección para futuros viajes. Al salir de Estados Unidos, algunos beneficiarios de DACA podrían quedar sujetos a prohibiciones de reingreso de varios años debido al tiempo que permanecieron anteriormente en el país sin autorización. En ciertos casos, la prohibición puede durar hasta 10 años.
Abogados de inmigración advierten que el impacto no será igual para todas las personas con DACA. Algunas todavía podrían viajar de manera segura bajo determinadas circunstancias, mientras que otras, especialmente quienes tienen órdenes de deportación, podrían enfrentar riesgos significativos al salir del país. Los expertos recomiendan consultar con un abogado de inmigración antes de viajar.
La decisión también podría dificultar que los beneficiarios de DACA obtengan la residencia permanente. Algunas personas podrían solicitar una exención para evitar la prohibición de reingreso, pero estas exenciones solo están disponibles bajo circunstancias específicas.
Según los datos federales más recientes, alrededor de 455,000 personas tenían DACA en Estados Unidos en marzo, incluyendo aproximadamente 126,000 en California. DACA fue creado en 2012 para proteger temporalmente de la deportación a ciertos inmigrantes que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños.
El fallo se aplica a viajes futuros. Las personas con DACA que ya viajaron al extranjero con Advance Parole y regresaron a Estados Unidos no se verían afectadas por esta decisión y todavía podrían tener la posibilidad de ajustar su estatus migratorio.
Defensores de los inmigrantes consideran que la decisión representa otro golpe para los llamados Dreamers, quienes durante años han enfrentado cambios e incertidumbre en torno a DACA. Para muchos beneficiarios, las nuevas restricciones hacen que una vía que antes podía facilitar el proceso hacia la residencia permanente sea ahora mucho más difícil y riesgosa.



