La Cámara de Representantes aprobó la Ley SAVE America, un proyecto de reforma electoral que impondría nuevos requisitos para registrarse y votar. La medida exigiría prueba de ciudadanía al momento del registro, identificación con fotografía para votar y una copia de identificación para las boletas enviadas por correo.
Defensores del derecho al voto advierten que estos requisitos podrían afectar desproporcionadamente a mujeres casadas y personas que hayan cambiado legalmente su nombre, incluidas muchas latinas, ya que millones no cuentan con un certificado de nacimiento que refleje su nombre actual. También señalan que no todas las personas tienen pasaporte u otros documentos fácilmente accesibles.
Republicanos argumentan que la ley fortalecería la seguridad electoral, mientras que críticos sostienen que el voto de personas no ciudadanas ya es ilegal y extremadamente raro. El proyecto ahora pasa al Senado, donde enfrenta un camino incierto.
Republicanos han defendido la iniciativa como una medida para reforzar la seguridad electoral, en línea con una estrategia más amplia para cuestionar la integridad de los procesos electorales. El proyecto también ordenaría a los estados revisar sus padrones y eliminar a personas no ciudadanas tras enviar listas al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), aunque el voto de no ciudadanos ya es ilegal y los casos son extremadamente raros.
Sin embargo, opositores sostienen que revisiones similares en el pasado han resultado en la eliminación errónea de ciudadanos legales de los registros electorales.
Algunos republicanos en el Senado han mostrado reservas. La senadora Lisa Murkowski, de Alaska, señaló que imponer mandatos federales uniformes sobre las elecciones estatales “no es la manera de generar confianza”.
De aprobarse en el Senado, los nuevos requisitos entrarían en vigor de inmediato, lo que podría afectar a votantes que ya han emitido su voto por correo en elecciones primarias y a quienes planean registrarse para las próximas elecciones de mitad de período.
Por ahora, el futuro de la Ley SAVE America permanece incierto mientras continúa el debate en la cámara alta.



