El gobernador demócrata de Carolina del Norte, Josh Stein, vetó el 17 de agosto un controvertido proyecto de ley electoral respaldado por los republicanos, argumentando que era necesario para proteger el derecho al voto.
El Proyecto de Ley 958 de la Cámara de Representantes (HB 958) incluye varias modificaciones a las elecciones estatales. Entre ellas, reduciría los períodos de votación anticipada durante las elecciones primarias y especiales, exigiría auditorías posteriores a las elecciones de los sistemas electorales de los condados y permitiría utilizar bases de datos federales para identificar a personas fallecidas que todavía aparezcan en los registros de votantes.
Los republicanos han argumentado que estos cambios harían que las elecciones fueran más seguras y eficientes. Los demócratas, por su parte, han criticado el proyecto y lo han descrito como un intento de aumentar el control político sobre el proceso electoral.
Durante una ceremonia en la residencia oficial del gobernador, Stein afirmó que el derecho al voto es un derecho fundamental y que continuará protegiéndolo.
El proyecto fue aprobado en ambas cámaras de la Asamblea General únicamente con votos republicanos. Los republicanos cuentan con una supermayoría de tres quintos en el Senado, lo que les permite intentar anular el veto del gobernador. Sin embargo, no tienen una supermayoría en la Cámara de Representantes, por lo que necesitarían el apoyo de algunos demócratas o legisladores no afiliados para superar el veto.
Los republicanos de la Cámara han indicado que intentarán anular el veto. El representante Hugh Blackwell, presidente del Comité de Ley Electoral de la Cámara, defendió el proyecto y afirmó que las reformas buscan aumentar la confianza de los votantes en que cada voto legal sea contado de manera justa y precisa.
Por su parte, Stein y otros líderes demócratas acusaron a los republicanos de modificar las leyes electorales para mantener su control político, en lugar de enfocarse en temas como la educación y el costo de la atención médica.
Los líderes demócratas también cuestionaron cambios anteriores que transfirieron el control de la Junta Estatal de Elecciones a la oficina del auditor estatal, un cargo actualmente ocupado por un republicano. Carolina del Norte es el único estado del país donde el auditor estatal tiene esta autoridad.
El futuro de HB 958 dependerá de si los republicanos logran obtener suficientes votos en la Cámara de Representantes para anular el veto. Los líderes legislativos republicanos han dicho que no planean realizar más votaciones este año hasta después de las elecciones de noviembre.



