La Asamblea General de Carolina del Norte regresa a Raleigh la próxima semana para su sesión corta, aunque de “corta” puede tener poco. Hay muchos temas pendientes del año pasado y bastante tensión política en el aire. Entre presupuestos atrasados, elecciones acercándose y cambios dentro del propio liderazgo, todo apunta a que estas semanas serán movidas.
Uno de los temas más urgentes sigue siendo el presupuesto estatal. Carolina del Norte todavía no tiene un presupuesto aprobado, y eso ya está afectando a escuelas, agencias estatales y programas importantes como Medicaid, que necesita financiamiento urgente. También está sobre la mesa el salario de los maestros, donde hay presión para aumentarlo. Aunque algunos líderes dicen que son optimistas sobre llegar a un acuerdo, la realidad es que siguen estancados, especialmente por desacuerdos sobre recortes de impuestos.
A esto se le suma una dinámica política poco común. Varios legisladores, tanto demócratas como republicanos, perdieron sus primarias en marzo, lo que significa que están de salida. Eso puede cambiar mucho el ambiente, porque ya no tienen tanto que perder políticamente. Podrían votar de manera más independiente, formarse alianzas inesperadas o tomarse decisiones que antes evitaban.
También hay muchas propuestas y proyectos de ley que se quedaron a medias el año pasado y que ahora podrían regresar. Entre ellos hay temas polémicos como limitar poderes del fiscal general, restringir el acceso de menores a redes sociales o permitir retirar libros de bibliotecas escolares. Además, algunos líderes quieren impulsar cambios más grandes, como limitar impuestos a la propiedad o reformar procesos de salud mental en el estado.
Además, siguen pendientes varias decisiones sobre vetos del gobernador, incluyendo una propuesta controvertida que permitiría portar armas ocultas sin permiso. El Senado ya votó para anular ese veto, pero falta que la Cámara haga lo mismo, y hay bastante presión política para que eso pase. Con todo esto en juego, esta sesión puede ser mucho más intensa de lo que su nombre sugiere.



