Alrededor de 1,400 votantes registrados en Carolina del Norte recibirán cartas esta semana en las que se les solicita que cancelen voluntariamente su registro para votar o presenten documentos que demuestren su ciudadanía estadounidense.
Los votantes fueron identificados por el Sistema de Verificación Sistemática de Extranjeros para Beneficios (SAVE, por sus siglas en inglés), una herramienta federal que identificó sus registros como posibles casos de personas sin ciudadanía estadounidense.
Aunque las leyes estatales y federales prohíben que las personas que no son ciudadanas voten en las elecciones, las autoridades electorales de Carolina del Norte aclararon que nadie será eliminado del registro electoral sin seguir el procedimiento correspondiente. Recibir una carta tampoco impedirá que una persona que cumple con los requisitos para votar participe en las elecciones de noviembre.
El sistema SAVE fue creado originalmente para verificar la ciudadanía de personas que solicitan determinados beneficios gubernamentales, no para identificar a personas sin ciudadanía estadounidense en los registros electorales. Sin embargo, su uso se ha ampliado para permitir revisiones masivas de los registros electorales.
El sistema utiliza bases de datos federales que pueden contener información desactualizada, incompleta o incorrecta. Por ello, una persona identificada como posible no ciudadana podría cumplir con todos los requisitos para votar. Entre los casos que pueden generar alertas figuran ciudadanos recientemente naturalizados y personas cuyos nombres aparecen de manera diferente en distintas bases de datos.
Inicialmente, la revisión identificó aproximadamente 1,600 posibles casos. Después de comparar los registros con información del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) y los archivos electorales, las autoridades redujeron la cifra a 1,392 votantes. Si todos fueran confirmados como no ciudadanos, representarían apenas el 0.018% de las personas registradas para votar en Carolina del Norte.
Las personas que reciban una carta no deben asumir que han perdido su derecho al voto. La notificación significa que las autoridades no pudieron confirmar su ciudadanía mediante la revisión federal, pero no determina por sí sola que no cumplen con los requisitos para votar.
Quienes sean ciudadanos estadounidenses y cumplan con los demás requisitos para votar pueden participar en las elecciones de 2026 sin realizar trámites adicionales relacionados con esta carta antes de acudir a las urnas. No obstante, quienes deseen evitar un posible proceso de revisión posterior pueden presentar documentos que comprueben su ciudadanía, como un certificado de nacimiento, pasaporte estadounidense, certificado de naturalización o ciudadanía, o un informe consular de nacimiento en el extranjero.
Las personas que no sean ciudadanas estadounidenses no tienen derecho a votar, aunque estén registradas. En ese caso, deben completar el formulario de cancelación incluido en la carta y entregarlo a la Junta Estatal de Elecciones.
Si una persona que cumple con los requisitos para votar tiene problemas en su centro de votación, puede solicitar una boleta provisional y comunicarse con la junta electoral de su condado para recibir asistencia.
La controversia surge en medio de un debate nacional sobre la participación electoral de personas no ciudadanas, una práctica que las investigaciones han documentado como poco frecuente.
En Carolina del Norte, una ley aprobada en 2023 exigió que los secretarios judiciales compartieran con las autoridades electorales las listas de personas que se excusaron de servir como jurado por no ser ciudadanas estadounidenses. Los funcionarios podían entonces revisar si esas personas aparecían en los registros electorales. Según datos de la Junta Estatal de Elecciones, hasta agosto de 2025 tres personas no ciudadanas habían sido eliminadas del registro mediante ese procedimiento.
En agosto de 2025, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) invitó a la Junta Estatal de Elecciones a revisar todos los registros electorales de Carolina del Norte mediante una versión actualizada de SAVE. Aunque inicialmente la junta rechazó la propuesta por falta de información, posteriormente decidió avanzar con la revisión.
La decisión generó desacuerdos entre sus integrantes. La demócrata Siobhan Millen cuestionó la confiabilidad de la base de datos y recordó que su uso anterior había producido numerosos resultados incorrectos que identificaban a ciudadanos estadounidenses como posibles personas sin ciudadanía. . Por su parte, el republicano Stacy “Four” Eggers defendió SAVE como una herramienta disponible para verificar la ciudadanía.
En abril de 2026, la junta aprobó un procedimiento para investigar los casos identificados. El proceso contemplaba notificar a los votantes, permitirles presentar pruebas de ciudadanía y celebrar audiencias para determinar si existían motivos suficientes para cuestionar si cumplían con los requisitos para votar. En determinadas circunstancias, quienes no comparecieran ni presentaran documentación podrían ser eliminados del registro.
Sin embargo, más de diez objeciones formales solicitaron que la propuesta fuera revisada por la Legislatura estatal, lo que retrasó su implementación. Por ello, el procedimiento no entrará en vigor hasta después de las elecciones de noviembre.
Mientras tanto, las autoridades electorales han reiterado que aparecer en la lista de SAVE no significa automáticamente que una persona no sea ciudadana ni que haya perdido su derecho al voto. Los ciudadanos que cumplen con los requisitos para votar pueden participar en las elecciones de noviembre, aunque hayan recibido una carta que cuestiona su ciudadanía.



