Las enmiendas constitucionales estarán en la boleta electoral de noviembre

El gobernador de Carolina del Norte, Josh Stein, criticó una propuesta de enmienda constitucional que reduciría el límite máximo del impuesto estatal sobre la renta al 3.5%, calificándola como una “trampa” y un “juego cínico” que trasladaría la carga de financiar los servicios públicos a las familias trabajadoras.

La medida, aprobada por la Asamblea General y que será sometida a votación en noviembre, reduciría el límite constitucional actual del 7% al 3.5%. Los legisladores republicanos han impulsado el cambio como parte de sus esfuerzos por reducir los impuestos, mientras que la mayoría de los demócratas argumentan que restringirá la capacidad de futuros gobiernos para recaudar ingresos cuando sea necesario.

Durante una conferencia de prensa en Raleigh, Stein señaló que los ingresos generados por  los impuestos sobre la renta y las ventas son fundamentales para financiar salarios de maestros, empleados estatales y otros servicios públicos. Advirtió que, en caso de una recesión económica, el estado podría verse obligado a aumentar el impuesto sobre las ventas para compensar la pérdida de ingresos.

“No hay duda de que habría que aumentar el impuesto sobre las ventas si enfrentamos una recesión bajo un límite de 3.5% para el impuesto sobre la renta”, afirmó Stein.

Actualmente, la tasa del impuesto estatal sobre la renta es de 3.99% y está programada para reducirse a 3.49% bajo el acuerdo presupuestario anunciado recientemente por los republicanos.

El gobernador también expresó preocupación por el impacto que tendría la reducción de ingresos en la capacidad del estado para aumentar los salarios de   los trabajadores públicos. Según Stein, la propuesta podría significar menos recursos para mejorar los salarios y mantener servicios esenciales. Además, criticó los planes republicanos de continuar reduciendo el impuesto a las corporaciones, que actualmente se encuentra en 2%.

A pesar de las diferencias sobre la política fiscal, Stein y los líderes legislativos coinciden en la necesidad de aumentar significativamente los salarios de las fuerzas del orden, especialmente de los oficiales correccionales.

La secretaria del Departamento de Corrección para Adultos, Leslie Cooley Dismukes, explicó que la retención de personal sigue siendo uno de los mayores desafíos de la agencia. Indicó que la tasa de rotación entre oficiales correccionales alcanza el 24%, debido a que muchos trabajadores no pueden sostener a sus familias con salarios que oscilan entre 18 y 25 dólares por hora.

El capitán Derrick Simmons, supervisor en la Institución Correccional Neuse en Goldsboro, señaló que la escasez de personal ha empeorado significativamente en la última década. Según explicó, antes era común contar con alrededor de 28 oficiales por turno, mientras que hoy en día algunos turnos operan con apenas siete u ocho oficiales.

Simmons advirtió que la falta de personal incrementa los riesgos de seguridad dentro de las prisiones y limita los programas educativos y de rehabilitación para las personas encarceladas.

Dentro del acuerdo presupuestario negociado por los líderes republicanos, los aumentos salariales propuestos incluyen incrementos promedio de 20.3% para agentes del Buró Estatal de Investigaciones y de la División de Control de Alcohol, 17.7% para la Patrulla Estatal de Carreteras, 15.4% para oficiales correccionales y 10.1% para oficiales de libertad condicional y patrullaje.

Stein pidió a los legisladores concluir las negociaciones presupuestarias lo antes posible, argumentando que la escasez de personal en las prisiones representa un desafío urgente para la seguridad pública.

“Tenemos aproximadamente la mitad de los oficiales correccionales que necesitamos para operar las prisiones estatales de manera segura, y seguimos perdiendo talento cada mes”, afirmó el gobernador.

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